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1.2.1 Ictus isquémico con transformación hemorrágica

La transformación hemorrágica (TH) es la complicación más temida del ictus isquémico. El manejo se basa en un equilibrio crucial entre el riesgo de empeorar la hemorragia y el riesgo de un nuevo evento isquémico o trombótico. La intensidad del sangrado (asintomático vs sintomático) determina la agresividad del manejo.


Evaluación y Clasificación Radiológica

La intensidad del sangrado determina la agresividad del manejo. La clasificación es la siguiente:


Manejo de la TA

  • Antes de la transformación: hipertensión permisiva para mantener la perfusión cerebral.
  • Tras la transformación:
    • HI1–HI2–PH1 (asintomático): seguir protocolo isquémico.
    • PH2 o con deterioro clínico: reducir rápidamente la TA sistólica a ≈ 140 mmHg, siguiendo protocolo de hemorragia cerebral.

Manejo del tratamiento antitrombótico

La estrategia es dinámica y requiere un cambio inmediato al protocolo hemorrágico ante el riesgo más alto (PH2 o deterioro clínico):

  • TH asintomática (ej. infartos hemorrágicos HI1/HI2): No es obligatorio suspender sistemáticamente la profilaxis venosa (HBPM) ni la terapia antiagregante/anticoagulante. Se debe evaluar el riesgo/beneficio de forma individualizada, ya que la evidencia sugiere que mantener la terapia no asocia necesariamente un empeoramiento del sangrado ni deterioro clínico.
  • TH sintomática o hematomas parenquimatosos (PH1/PH2): Suspender temporalmente la terapia antitrombótica y profilaxis farmacológica, pasando de inmediato a profilaxis mecánica exclusiva con compresión neumática intermitente (CNI). El reinicio de antiagregantes o anticoagulantes se valorará de forma individualizada tras comprobar estabilidad clínica y radiológica.

Manejo de la Heparina Profiláctica

  • La heparina a dosis profiláctica (HBPM) debe suspenderse inmediatamente donde se observe hematoma organizado (PH1/PH2).
  • El paciente debe pasar inmediatamente a profilaxis mecánica (CNI).
  • La HBPM se reinicia solo a las 24-48 horas de la estabilidad radiológica y clínica.

Reversión del tratamiento anticoagulante

  • Sangrado post-Fibrinolisis (Alteplasa/Tenecteplasa <24h):
    • Detener la infusión inmediatamente (si aún está en curso) y solicitar analítica urgente (con fibrinógeno y coagulación).
    • Administrar Crioprecipitado (10 Unidades) o concentrado de fibrinógeno para mantener el fibrinógeno ≥150 mg/dL.
    • Se puede asociar Ácido Tranexámico (1000 mg IV en 10 min) o ácido aminocaproico.
  • Pacientes en tratamiento anticoagulante previo: Aplicar el tratamiento de reversión específico según el fármaco (andexanet alfa para anti-Xa, idarucizumab para dabigatrán, concentrado de complejo protrombínico para anti-vitamina K) junto a un control agresivo de TA (TAS objetivo individualizado, evitando descensos por debajo de 130-140 mmHg para no mermar la perfusión).
  • Reinicio de Terapia: Los antiagregantes se retoman en 7-14 días. Los anticoagulantes terapéuticos se posponen de forma demorada, generalmente entre 7 y 30 días tras la estabilidad del sangrado. La guía AHA/ASA 2026 permite una reintroducción más temprana si el riesgo isquémico (ej. fibrilación auricular, trombo intraluminal) supera al hemorrágico.
  • Manejo de PIC: Si hay signos de hipertensión intracraneal o edema, seguir los protocolos de manejo pertinentes.