Ir al contenido principal

1.7.3 Complicaciones de la angioplastia carotídea

Tras el procedimiento endovascular (trombectomía o angioplastia), el paciente permanecerá en la Unidad de Ictus bajo vigilancia estrecha para detectar de forma temprana las posibles complicaciones derivadas del contraste o de la técnica mecánica.


Complicaciones por contraste

  • Reacciones leves: Sensación de calor, náuseas, vómitos.
  • Reacciones graves: Excepcionalmente pueden presentarse reacciones anafilácticas con dificultad respiratoria, angioedema, arritmias, convulsiones... Requieren detener la infusión de contraste y soporte vital inmediato.
  • Nefropatía por contraste: Vigilar la función renal (creatinina/urea) y la diuresis en las 48 horas posteriores al procedimiento, asegurando una correcta hidratación (euvolemia) para facilitar su eliminación.

Complicaciones hemodinámicas y cardiacas

  • Hipotensión y Bradicardia: Ocurren frecuentemente debido a la manipulación del seno carotídeo. Si la TA es inferior a 110 mmHg o la FC es inferior a 50 lpm y es sintomática, la acción es inmediata:
    • Hipotensión: Administrar fluidoterapia IV (ringer lactato o salino); si no hay respuesta, iniciar drogas vasoactivas (ej. noradrenalina a dosis bajas) para mantener la perfusión cerebral.
    • Bradicardia: Administrar atropina (1 mg, repetible según respuesta).
  • Hipertensión: Las cifras elevadas de TA deben ser tratadas de forma agresiva. El límite máximo permitido es ≤ 180/105 mmHg durante las primeras 24 horas post-procedimiento. Emplear fármacos IV titulables de acción rápida (ej. labetalol o urapidilo).
    • Límite de seguridad: Si la recanalización fue exitosa, evitar el descenso intensivo de la TA sistólica por debajo de 130-140 mmHg, ya que se ha asociado a peores resultados funcionales.

Complicaciones neurológicas graves

  • Síndrome de hiperperfusión: Complicación grave secundaria a la restauración brusca del flujo en un lecho vascular con autorregulación alterada, que puede causar hemorragia cerebral o edema masivo.
    • Clínica: Sospechar ante cefalea severa (típicamente ipsilateral), crisis epilépticas, náuseas/vómitos o rápido deterioro neurológico acompañado de picos hipertensivos.
    • Manejo:
      • Reducir la TA de forma estricta e inmediata.
      • No suspender la doble antiagregación (AAS + Clopidogrel) a menos que se demuestre hemorragia intracraneal en la neuroimagen.
    • Crisis epilépticas: Tratar las crisis instauradas con fármacos anticrisis intravenosos (ej. levetiracetam, ácido valproico o lacosamida). El uso profiláctico de antiepilépticos no está indicado en pacientes sin crisis.
  • Hematoma intracraneal: Ante cualquier deterioro neurológico súbito, solicitar TC craneal urgente. Si se confirma hemorragia sintomática:
    • Detener de inmediato cualquier tratamiento antitrombótico o anticoagulante en curso.
    • Aplicar el protocolo de reversión específico (ej. Crioprecipitado y Ácido Tranexámico si hubo fibrinolisis previa; Idarucizumab/Andexanet o Concentrado de Complejo Protrombínico si tomaba anticoagulantes).
    • Control estricto de la TA (objetivo TAS 140-160 mmHg) para evitar la expansión del hematoma.

Complicaciones del acceso vascular

  • Hematoma o Sangrado: Vigilar estrechamente el punto de punción (femoral o radial) y comparar pulsos y coloración de las extremidades. La mayoría son leves y se controlan con compresión manual.
  • Otras complicaciones: Estar alerta ante signos de oclusión arterial aguda de la extremidad, pseudoaneurisma, fístula arteriovenosa o disección iliofemoral, avisando a cirugía vascular si es preciso.